¿QUE ES LA PSORIASIS?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, crónica y no contagiosa de la piel y ocasionalmente de las articulaciones, que sigue un curso crónico con periodos de mejoría y empeoramiento. La psoriasis se caracteriza por placas rojas cubiertas por escamas blanquecinas que se desprenden, que pueden ser de pequeño tamaño, o extenderse ocupando grandes áreas del cuerpo. Afecta aproximadamente al 2% de la población mundial y puede aparecer a cualquier edad, desde al poco tiempo después del nacimiento hasta las etapas finales de la vida, pero lo más frecuente es que afecte a individuos entre los 20 y los 50 años.

La psoriasis es una enfermedad benigna que no comporta riesgo vital, pero que puede afectar gravemente la calidad de vida de los pacientes, ocasionando secuelas psicológicas y comportando ocasionalmente un aislamiento social por miedo al rechazo.

 

TIPOS DE PSORIASIS

Aunque se trate de la misma enfermedad, la psoriasis puede presentarse de distintas formas clínicas que pueden aparecer de forma aislada o coincidir varias en una misma persona. Las lesiones en la piel son rojas y abultadas, y están cubiertas de escamas blanquecinas brillantes que se desprenden fácilmente. Las lesiones pueden picar, doler y a veces se agrietan y sangran. En la piel, las zonas que más se afectan son los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la región sacra, aunque puede afectar a cualquier otra parte del cuerpo.

A continuación se describen las formas más características:

Psoriasis en placas: La psoriasis en placas constituye la forma más frecuente y se caracteriza por placas rojas bien delimitadas que pueden medir desde pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro. Por lo general, las placas se localizan en las rodillas, los codos y la zona sacra, aunque pueden aparecer en cualquier otra parte del cuerpo.

Psoriasis en las palmas y las plantas: se caracteriza por placas muy secas e hiperqueratósicas, y la piel suele agrietarse, sangrar y doler. Se parece mucho a un eccema crónico y el tratamiento de esta forma de psoriasis es complejo.

Psoriasis en el cuero cabelludo: Se presenta en forma de descamación seca muy adherida (caspa gruesa) sobre una zona roja del cuero cabelludo. A veces, hay sólo una mínima descamación y otras veces escamas blancas gruesas adheridas cubriendo todo el cuero cabelludo.

Psoriasis en las uñas: Las lesiones ungueales pueden asociarse a cualquier tipo de psoriasis. Además de las molestias para realizar algunos trabajos manuales, la afectación ungular suele preocupar por su visibilidad. Su diagnóstico es difícil, porque todas las enfermedades de las uñas se parecen mucho, por lo que siempre es aconsejable la valoración de un dermatólogo.

Psoriasis en la cara: La afectación facial es poco frecuente y puede confundirse también con la dermatitis seborreica.

Psoriasis en los pliegues: Las placas suelen ser más rojas y menos descamativas. Puede afectar cualquier pliegue cutáneo (axilas, ingles, debajo de los pechos, entre las nalgas, etc.). Es una forma muy incómoda y puede ser dolorosa e invalidante si se producen fisuras en el fondo de los pliegues.

Psoriasis en gotas: las lesiones son pequeñas, menores de 2 cm, numerosas y distribuidas de forma irregular por todo el cuerpo, como una salpicadura. Es más frecuente en niños y jóvenes. Responde muy bien al tratamiento tópico y a la fototerapia, incluso puede desaparecer espontáneamente.

Psoriasis eritrodérmica: las lesiones afectan casi toda la superficie cutánea. La piel se encuentra muy roja, caliente y se descama de forma abundante. Es una forma grave de psoriasis que suele requerir ingreso hospitalario, es muy poco frecuente.

Psoriasis pustulosa: Es una complicación grave y poco habitual, en la que aparecen pústulas estériles (granos de pus no infecciosos) sobre las placas.

Causas que desencadenan la psoriasis

Las causas que desencadenan la psoriasis pueden ser genéticas, inmunológicas, medioambientales o psicológicas. Algunos de los factores que pueden causarla pueden ser:

Infecciones crónicas (víricas o bacterianas). Uso de determinados medicamentos como betabloqueantes, algunos antipalúdicos o el litio. Estrés / nerviosismo. Obesidad. Ingesta excesiva de alcohol. Cambios hormonales. Traumatismos como cortes, quemaduras, picaduras, etcétera. Exceso o defecto de exposición solar. No es contagiosa, aunque sí puede ser hereditaria, es más probable que la hereden los hombres que las mujeres.

Por lo general, las personas con un sistema inmune debilitado suelen ser especialmente sensibles, este grupo incluye a pacientes con SIDA, trastornos autoinmunitarios o que estén recibiendo tratamiento contra el cáncer.

 

TRATAMIENTO

El tipo de tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad, el estilo de vida de la persona, las enfermedades que tenga, su edad y sus preferencias. El dermatólogo puede aconsejar medicamentos para aplicar en la piel, es decir, terapéutica tópica. También puede recomendar la exposición a la luz ultravioleta (fototerapia) y, finalmente, para la psoriasis más intensa puede aconsejar medicamentos orales, subcutáneos, intramusculares o intravenosos (tratamientos sistémicos).

Todas estas modalidades terapéuticas pueden administrarse solas o combinadas. Los tratamientos para la psoriasis pueden hacer desaparecer las lesiones u ocasionar una gran mejoría, pero no existe un tratamiento que logre una curación definitiva.