PIEL SENSIBLE

También denominadas pieles intolerantes, reactivas o hiperexcitables, son en ocasiones, difíciles de diagnosticar. Se trata de una respuesta inmediata y concreta de la piel frente a una sustancia irritante. A diferencia de las pieles alérgicas, no implica una reacción inmunitaria, ni una fase de sensibilización previa. El umbral de sensibilidad de este tipo de pieles está disminuido, las terminaciones nerviosas a nivel de la piel son más sensibles y todo ello da lugar a que tengan manifestaciones de diferentes tipos, muchas de ellas subjetivas: picor, escozor, tirantez, calor, ardor, etc. También pueden aparecer algunas manifestaciones objetivas como rojeces o descamación.

 

FACTORES QUE PROVOCAN SU APARICIÓN O AGRAVAMIENTO

1.Externos: clima, radiaciones solares, contaminación, cosméticos inadecuados, toma de ciertos medicamentos, tratamientos estéticos, etc.

2.Internos: fatiga, estrés, alimentación desequilibrada, ciertas patologías de la piel, etc.

Aunque las pieles alérgicas y las sensibles son fenómenos diferentes, a veces es complejo establecer un correcto diagnóstico, ya que algunos de sus síntomas son similares. Para establecer o descartar una alergia hay que realizar determinadas pruebas médicas que nos lleven a establecer la causa concreta.

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL

El principal es con los Flushing (enrojecimiento brusco) que sufren los pacientes con rosácea. En ausencia de eritema, el diagnóstico es fácil. Otras causas posibles de sensaciones anormales sin otros síntomas objetivos son neuropatías, tanto de pequeñas fibras como de grandes. En el cuero cabelludo, además deberíamos incluir la Tricodinia en el diagnóstico diferencial. Esta es una sensación dolorosa en las zonas de alopecia (androgenita, efluvio telogeno, areata, etc)

 

TRATAMIENTO

No existen estudios controlados, randomizados, doble ciego. El tratamiento se basa en el uso de cosméticos que sean bien tolerados y con efectos calmantes. Existen muchos productos en el mercado. Recientemente se ha propuesto el uso de T-4-T butilciclohexano, un antagonista selectivo de TRPV1.