Las manchas solares o lentigos solares son lo que entendemos como manchas típicas del sol, son manchas oscuras y marrones, son planas y suelen ser irregulares. Aparecen en las zonas más expuestas al sol, sobre todo en la cara, escote y manos, por lo que, como comentábamos, están directamente relacionadas con el tiempo de exposición al sol. Las manchas solares en general tienen relación directa con el envejecimiento de la piel.

Se debe diferenciar lo que es un lentigo (donde aumenta el número de melanocitos) al MELASMA (aumenta la cantidad de melanina producida), el melasma produce manchas más generalizadas.

 

¿DIFERENTES TIPOS DE MANCHAS SOLARES O LENTIGO?

Lentigos simples: Suele ser una mancha congénita o adquirida. No tienen por que tener relación a la exposición solar. Son simplemente manchas que aparecen puntuales en zonas que no tienen por que haber tenido exposición solar.

Lentigos solares: Son como los he definido anteriormente, aparecen paulatinamente aunque con más frecuencia a partir de los 60 años, por ello se denomina también lentigo senil. El contorno de los mismos son irregulares, marronaceos, se aprecian perfectamente aunque sean claros.

Lentigos malignos: Los melanomas pueden derivar a lentigos malignos, al igual que los solares aparecen en las mismas zonas expuestas al sol. Generalmente este defecto en la producción de melanocitos es debido a un acumulo reiterativo de radiaciones solares, aunque se cree que hay otros factores que pueden igualmente afectar a la formación de los mismos.

TRATAMIENTOS

Aunque las manchas solares no necesitan tratamiento, es aconsejable evitar la exposición solar sin el uso de un factor de protección alto (50+) y se recomienda una revisión anual para evitar su malignidad. Si las manchas solares son desagradables estéticamente, pueden eliminarse mediante algunas técnicas como el laser o peelings.