La Dermatología Pediátrica constituye una subespecialidad de la Dermatología cuyo objetivo principal es el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades cutáneas en la infancia (desde el nacimiento hasta los 16 años de edad). La piel del recién nacido y del niño desempeña un papel fundamental y su integridad es esencial en la protección mecánica e inmunológica, en la regulación de la temperatura y en el mantenimiento de la función barrera. La dermatología pediátrica representa casi un 20% de la consulta del pediatra y el 100% de los recién nacidos presentan lesiones cutáneas (transitorias y permanentes). La dermatología pediátrica se ha convertido en una de las especialidades médicas más demandadas.
Las enfermedades controladas en nuestra clínica incluyen: angiomas y malformaciones vasculares, nevus melanocíticos congénitos, ictiosis y alteraciones de la queratinización, enfermedades ampollosas de la infancia, mastocitosis, histiocitosis, dermatitis seborreica, dermatitis atópica, psoriasis infantil, etc. En una Unidad de Dermatología Pediátrica el trato entre el niño y el médico y la relación entre los padres y el dermatólogo son fundamentales.